Cocina Viva
Hace muchos años, sentada en un café, le contaba a un amigo sobre mis plantas. Vivía en un departamento con buena luz y tenía tomates, cilantro, ají, pimentones y algunas otras — todo repartido como podía, todo experimental, sin técnica, sin Instagram, sin influencers de huerta urbana, sin nada. Pura prueba y error. Y en esa conversación mi amigo me dijo: "no hay nada más anarquista que cultivar tu propia comida."
Esa frase quedó clavada en mi mente. Como una semilla.
Me hizo sentido de inmediato — con cero violencia en el discurso, era una bandera gigante de libertad. Yo siempre traté de hacer todo yo: cortarme el pelo, reparar mi ropa, arreglar mis cosas. Pero de repente eso tenía un nombre, una filosofía. Soberanía sobre mi propia vida. Y como todo viaje, se ha ido adaptando y transformando con los años.
No llegué a los saberes por una crisis de salud ni por una revelación espiritual. Llegué de a poco, curioseando, y en algún momento me di cuenta de que tenía más frascos con cosas vivas en la cocina que espacio en el mesón.
Cocina Viva es donde organizo lo que sé. Guías de kéfir, kombucha, tepache, chucrut, masa madre. Cosas que hago y que aprendí a fuerza de práctica. No publico sobre algo que no haya hecho — si está acá, lo probé, lo fallé y lo entendí. Y quiero compartir este camino contigo.
Esto no es nostalgia por un rol femenino de cocina — es estricta resistencia al sistema. Aunque sí, también es nostalgia por los saberes de las abuelas, porque ellas, recuérdalo bien, sabían sobrevivir. Es recuperar lo que el sistema se encargó de hacernos olvidar para vendérnoslo empaquetado. Fermentar, hornear, conservar, reparar, construir, reutilizar, restaurar — no son hobbies de fin de semana. Son actos de resistencia. Una forma concreta de decirle que no a un modelo que nos aliena de nuestra comida, de nuestro cuerpo y de nuestra tribu.
Soy Carla. Hago textiles a mano en Beekind y fermento en Santiago. Acá hablo de cocina, pero también de soberanía doméstica en el sentido más subversivo de la palabra: la que no obedece, la que resiste.
Acá encontraras Técnicas, Tips, Recetas y preparacionismo urbano aterrizado. No el bunker de película — la realidad concreta de qué harías si se corta la luz 7 días. Porque la mayoría vivimos en ciudades, en el ojo del huracán, y la autonomía real empieza mucho antes de la emergencia.
Soy la amiga que quieres tener en tu equipo en el apocalipsis zombie.
Esa frase quedó clavada en mi mente. Como una semilla.
Me hizo sentido de inmediato — con cero violencia en el discurso, era una bandera gigante de libertad. Yo siempre traté de hacer todo yo: cortarme el pelo, reparar mi ropa, arreglar mis cosas. Pero de repente eso tenía un nombre, una filosofía. Soberanía sobre mi propia vida. Y como todo viaje, se ha ido adaptando y transformando con los años.
No llegué a los saberes por una crisis de salud ni por una revelación espiritual. Llegué de a poco, curioseando, y en algún momento me di cuenta de que tenía más frascos con cosas vivas en la cocina que espacio en el mesón.
Cocina Viva es donde organizo lo que sé. Guías de kéfir, kombucha, tepache, chucrut, masa madre. Cosas que hago y que aprendí a fuerza de práctica. No publico sobre algo que no haya hecho — si está acá, lo probé, lo fallé y lo entendí. Y quiero compartir este camino contigo.
Esto no es nostalgia por un rol femenino de cocina — es estricta resistencia al sistema. Aunque sí, también es nostalgia por los saberes de las abuelas, porque ellas, recuérdalo bien, sabían sobrevivir. Es recuperar lo que el sistema se encargó de hacernos olvidar para vendérnoslo empaquetado. Fermentar, hornear, conservar, reparar, construir, reutilizar, restaurar — no son hobbies de fin de semana. Son actos de resistencia. Una forma concreta de decirle que no a un modelo que nos aliena de nuestra comida, de nuestro cuerpo y de nuestra tribu.
Soy Carla. Hago textiles a mano en Beekind y fermento en Santiago. Acá hablo de cocina, pero también de soberanía doméstica en el sentido más subversivo de la palabra: la que no obedece, la que resiste.
Acá encontraras Técnicas, Tips, Recetas y preparacionismo urbano aterrizado. No el bunker de película — la realidad concreta de qué harías si se corta la luz 7 días. Porque la mayoría vivimos en ciudades, en el ojo del huracán, y la autonomía real empieza mucho antes de la emergencia.
Soy la amiga que quieres tener en tu equipo en el apocalipsis zombie.